

El predio del Parque de la Ciudad
Por Sabrina Gamper
En la esquina del sur de la ciudad de Buenos Aires que no termina de ser Lugano ni empieza del todo a ser Soldati, en avenida Cruz y Escalada, hay un predio municipal donde funciona, aunque muchos lo desconozcan, dos hipotéticos servicios a la comunidad: un parque de diversiones y un hospital.
Ni el Parque de la Ciudad es de diversiones –solo esta abierto como lugar de esparcimiento, sus juegos mecánicos están en desuso- ni el nuevo Centro de Salud Dra. Cecilia Grierson es un hospital. (Ver nota)
Ni el Parque de la Ciudad es de diversiones –solo esta abierto como lugar de esparcimiento, sus juegos mecánicos están en desuso- ni el nuevo Centro de Salud Dra. Cecilia Grierson es un hospital. (Ver nota)
Los fines de semana y los feriados se puede viajar en el tiempo por la módica suma de un peso y observar, entre el asombro y la nostalgia, los esqueletos de los juegos mecánicos -ahora estáticos, oxidados, sin adrenalina, ni risas, ni euforia- la torre espacial (ver nota) -esa construcción enorme que se ve desde toda la ciudad- y la montaña rusa que durante mucho tiempo fue la mas larga de Latinoamérica. Pocos lo saben, por eso el parque que durante los años ochenta y noventa recibía miles de visitas hace unos años, hoy alberga algunas decenas por fin de semana.
Las 107 hectáreas pensadas como parque zoófito geográfico de diversiones con aires de Disney Word, el otrora basural de los residuos porteños, fueron construidas durante la última dictadura militar por la empresa que le dio su primer nombre: Parques Interama S.A. Se inauguró en 1982 y al año siguiente, luego de denuncias por irregularidades en las cláusulas del contrato, y ya en democracia, pasó a manos de la Municipalidad de Buenos Aires y se lo rebautizó. Los primeros propietarios, que aún siguen en juicio con el Estado, no llegaron a concluir todo lo que estaba ideado. Un ejemplo: la construcción que imita a el Partenón, donde iba a funcionar el primer Cine Imax 3D, quedó abandonada y sigue ahí. Se avanzó sólo en la parte de diversiones, lo zoófito geográfico iba a ser el predio en el que ahora está el Parque Indoamericano, enfrente.
En 2003, durante la gestión de Aníbal Ibarra como jefe de Gobierno, se cerró para remodelarlo. Recién en 2007 se reabrió de la mano de Jorge Telerman, pero sólo funcionaron algunas de sus atracciones. Volvió a cerrarse con la llegada de Mauricio Macri y a reabrirse en julio de este año como espacio verde de esparcimiento: no funcionan ni los juegos, ni los locales gastronómicos. Se anuncian actividades lúdicas y recreativas en esta dependencia del gobierno que recibió este último año 14 millones de pesos del presupuesto y que en ningún momento dejó de recibir dinero, incluso cerrado.
“Estamos haciendo tareas de mantenimiento básico. El gobierno tiene otras prioridades como la salud y la educación. Realmente es un delirio tener Disney World en un lugar donde las personas que viven cerca no podrían acceder al parque”, justificó Claudia Strakpo actual directora del parque (ver entrevista), dándole porqués al estado del parque que “muchos creen que está cerrado, pero otros se acercan”. Strakpo resalta la importancia de un espacio verde para recreación, actividades al aire libre y muestras de arte. Reconoce que “no es amante de los juegos” y aclara que “están en un estado realmente irrecuperable, o que habría que hacer una inversión pública y privada enorme para recuperarlo” y que no se pueden desmontar por medidas cautelares impuestas por la justicia, hasta tanto no se resuelva el conflicto. No cree que vuelva a funcionar como antes.
No piensan lo mismo los integrantes de la Organización por la Conservación del Parque de la Ciudad, asociación civil sin fines de lucro conformada por ciudadanos auto convocados, que investiga las irregularidades del parque, solicita informes oficiales, denuncia, presenta proyectos y se ofrece como mano de obra –muchos de ellos son técnicos o ingenieros- para que el parque vuelva a ser lo que era. Según ellos no están obsoletos “es un mito” y “sólo requieren de una pequeña inversión y mantenimiento”. Se basan en investigaciones realizadas y en comparaciones con otros parques similares del mundo, de igual o mayor antigüedad, que funcionan con normalidad.
Además, denunciaron las irregularidades de la torre espacial (ver recuadro), los gastos dudosos y rastrean el expediente dónde donde figuraría la clausura todos los juegos, motivo por el cual denunciaron penalmente a la administración que, aseguran, también es cómplice del robo de muchos elementos del parque. “La medida cautelar que ordena no innovar fue violada. Que no se modifiquen el estado de las cosas, significa mantenerlo así, funcionando y no como esta ahora.”, explicó Germán de Benardi, uno de los “amigos del parque” que participó en el informe televisivo que denunció las coimas por el alquiler del predio para publicidades llevadas a cabo por Marcelo Morales, el anterior director.
