viernes, 27 de noviembre de 2009

Miradas al Sur

Por Marilina Castañeda

Cuando se habla de el Sur de la ciudad de Buenos Aires técnicamente es el suroeste, no es casual, este furcio a voces, teniendo en cuenta todo el simbolismo que la palabra carga a lo largo de Latinoamérica. El Sur, el patio trasero, lo postergado: la capital no queda exenta de este estigma y no es nuevo, pero el gobierno del empresario Mauricio Macri lo profundizó.

Lugano, Soldati, Bajo Flores, Mataderos, etc., son barrios pobres y con muchos habitantes. Los candidatos lo saben, por eso las habladurías electorales apuntan para estos lares.

La realidad muestra que en esta gestión el Norte se llenó de baldosas relucientes y en el Sur no pasó nada. Pero lo que se ve en los medios de comunicación es lo lindo; los puntos sobre las íes: el sur se ve en la tele para las inauguraciones y las inseguridades.

La idea de un hospital en la zona data desde el peronismo, se empezó a construir uno que tenía como objetivo ser el más grande de Latinoamérica. Luego de la Revolución Libertadora, el proyecto quedó petrificado en una estructura magnánima, abandonada en Ciudad Oculta, y conocida hoy como el elefante blanco. Los reclamos de los vecinos fueron creciendo, también las promesas políticas y, finalmente, Macri inauguró el Centro de Salud Integral Dra. Cecilia Grierson, pero se encargó de anunciar a los medios la llegada de “el hospital de Lugano” en junio de este año. De ahí las fotos jugando al dentista junto a Gabriela Michetti, vicejefa de gobierno, y ambulancias que luego brillaron por su ausencia. (Ver nota)

No es la única foto tristemente célebre de Mauricio en estos pagos: aquella de su campaña donde se lo vio acompañado de una nena pobre, parado en un pallet para no pisar la roña, fue a cuatro cuadras del predio de Cruz y Escalada y aun sirve de símbolo peyorativo de su gestión.
Durante la última dictadura militar, paradójicamente, se hicieron construcciones raras, futuristas, como Lugano I y II, el Parque de la Ciudad y, un poco mas adelante, el premetro. Hoy resultan bizarras y absurdas.

El sector privado no va al Sur a realizar inversiones, salvo excepciones como las canchas de tenis en Parque Roca o el festival Creamfields en el autódromo: actividades que no son para los lugareños. Es el Estado el que debe llevar adelante políticas activas que rompan la inercia de crecimiento desigual.


1 comentario:

  1. me gustaria saber poque en la pagina del parque habla de poder disfrutar del paisaje los dias de lluvia cuando estos dias es de publico saber que el parque esta cerrado. por otro lado queria comentar que el otro dia fui con mis dos hijos a la biblioteca, y la persona que dice estar a cargo de la misma no tiene idea de las obras que posee ni de como ser gentil con el publico. cuando se le pregunta algo no sabe que responder. seria bueno que haya alguien entendido en el tema y que pueda al menos asesorar al lector de manera adecuada.

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